28/09/2017 (día 16): dejamos los paisajes kársticos de Yangshuo y llegamos a la cosmopolita Shanghai a bordo de su tren Maglev.
Hoy es un día muy especial en la ruta. Dejaremos estos bonitos paisajes y este retiro que tanto nos ha ayudado a cargar las pilas, y volaremos a Shanghai dónde probaremos su tren Maglev. Pero no anticipo más y voy por orden 😛
Nos levantamos pronto y nada más abrir las cortinas nos topamos con un amanecer espectacular…

Bajamos a desayunar al restaurante del hotel. La verdad es que nos encontramos en un estado de relajación que ¡ya necesitábamos! En la carta tienen sets que incluyen zumo, café o té, cereales y crêpe de banana (48¥). ¡Desayunamos de maravilla!

Volvemos a la habitación a recoger los bártulos. Echamos un último vistazo por la ventana para quedarnos con el recuerdo de este lugar grabado para siempre. Es de esos alojamientos que recordaremos, estamos seguros 🙂

Hacemos el check-out y nos regalan un bonito neceser como agradecimiento por nuestra estancia. Es un detalle muy bonito 🙂 Les damos las gracias y en varios idiomas por el detalle.

Nos despedimos y nos dicen que ya nos espera el coche que contratamos ayer que nos llevará al Aeropuerto de Guilin. El trayecto dura 1h 15 minutos (300¥, peaje incluido). Por el camino podemos despedirnos de las bonitas formaciones kársticas que le dan un paisaje espectacular a esta región de China.
Al llegar al aeropuerto, facturamos el equipaje sin problema y pasamos el control de seguridad. Ya en «tierra de nadie», nos tomamos un par de cafés (25¥) mientras pasa la hora que falta para el embarque. Hoy volamos en un A321, hacía mucho que no subíamos en uno… De nuevo, volamos con Air China.

A las 11.30h salimos puntuales en el vuelo que nos lleva a Shanghai, nuestro último destino en la ruta por China. Nos esperan 6 noches para conocer la ciudad más cosmopolita del país… ¡uff, sólo 6 noches y volvemos a casa!

Nos dan de comer unos sándwiches a bordo que no están nada mal… Y llegamos a la hora prevista al Aeropuerto Internacional de Pudong en Shanghai. ¡Este aeropuerto es enorme! Tenemos que caminar 900 metros desde la puerta hasta la recogida de equipaje y otros tantos para salir…
Las maletas llegan sin problemas, y salimos siguiendo las indicaciones hacia la estación del ¡tren Maglev! Si, vamos a probar el único tren magnético en funcionamiento del mundo… Hasta que los japoneses inauguren el suyo que está en pruebas. Vamos a las taquillas y compramos los billetes (40¥, si muestras el billete de avión hay 10¥ de descuento).

Llamadnos frikis, pero estamos emocionados 🙂 Bajamos al andén y disfrutamos con la primera impresión del Maglev.

Subimos a bordo, buscamos nuestros asientos y dejamos las maletas en la zona para el equipaje voluminoso. Nos acomodamos y en seguida arranca. La sensación es buena… y ¡en menos de un minuto ya va a 300km/h!

A determinadas horas del día llega a los 430km/h pero no tenemos suerte hoy… Aquí podéis ver toda la información de horarios y velocidades 😉 En menos de 6 minutos, recorre los casi 30km que separan el aeropuerto de la ciudad. Apenas se nota vibración, el AVE español tiembla más a menos velocidad, y hay momentos en que parece que vayas de lado respecto al paisaje.
Una vez en la estación terminal del Maglev bajamos emocionados hacia la estación de metro que está al lado. Para nosotros, amantes de los trenes, ha sido toda una experiencia poder subir a este tren. Ya tenemos otro medio de transporte en la lista de los usados de viaje… 😛
Y en ese momento nos damos cuenta que con la emoción ¡¡nos hemos olvidado una mochila en el tren!! Y es crítica porque ¡¡¡van mis gafas de ver!!! Mi marido sale corriendo hacia la oficina de atención al cliente y yo subo detrás con las maletas, preocupados por ver cómo le explicamos al revisor que sólo habla chino que nos la hemos olvidado….
¡¡Por suerte la tienen allí!! Nos hacen firmar un documento con nuestro número de pasaporte conforme la recogemos. Y ahora si, después del susto vamos hacia el metro. Suerte que el tren solo hace el trayecto entre la estación terminal y la del aeropuerto, y por lo revisan antes de arrancar… ¡Menudo susto! Ya me estaba imaginando visitando una óptica dónde sólo hablan chino… 😛
Ya en la estación del metro de Longyang Road (queda justo delante de la estación del Maglev), compramos unas tarjetas de transporte de contactless. Será mucho más cómodo que ir comprando billetes cada vez. Cuestan 100¥ cada una (80 de saldo y 20 de depósito).
Accedemos al metro línea 2 hasta la parada East Nanjing Rd (4¥ pp). Salimos por la salida 6 y nos deja a menos de 100m de la puerta del hotel. Como en toda gran ciudad, es importante conocer (o mirar bien) qué salida debes tomar porque las distancias son inmensas y puedes estar caminando varios minutos si sales por la equivocada…
Para las últimas noches en China, escogimos el hotel Shanghái Fish Inn. Ubicado muy cerca de la calle comercial East Nanjing road y del Bund (bahía). Hacemos el check-in y subimos a la habitación, situada en la última planta del edificio. Desde la ventana de la habitación se ve la 2ª esfera de la Torre Perla de Oriente 🙂

Descansamos un rato y sobre las 18,30h salimos a descubrir los alrededores del hotel. Caminamos por la cercana East Nanjing Rd en dirección al río Hongpu entre la muchedumbre hasta llegar a la zona del Bund. Situado junto a la bahía de Shanghai y frente al famoso skyline de la ciudad.
Cuando llegamos, los edificios más emblemáticos del Pudong aún no están iluminados. Esperamos a que sean las 19h en punto cuando los iluminan con un pequeño espectáculo de luces.
Este skyline es realmente bonito. No nos extraña que esté considerado como uno de los mejores del mundo… y no podemos evitar acordarnos del de Hong Kong que visitamos hace un par de años.

Hay un gran paseo junto a la bahía, repleto de gente y con algunos puestos callejeros de comida. Caminamos una parte, aquí corre brisa y se está súper a gusto. Las vistas tanto al skyline como hacia esta parte del Bund nos enamoran…


Regresamos hacia la zona del hotel de nuevo por East Nanjing Rd. Viendo las señales de la calle nos queda clarísimo que aquí hay que tirar de apps de mapas 😛 Debo decir que la que mejor funcionó en China fue la de Mapas de Apple. Google Maps (y todo lo que sea Google), lo tienen bastante capado…

Entramos en el centro comercial Metropolitan Henderson y buscamos restaurante para cenar. Nos decantamos por un steak house donde nos tomamos un par de hamburguesas con una cerveza y un refresco (140¥). Están deliciosas y nos recuerdan mucho a las que comimos en el Shake Shack en el viaje a New York de 2015.

Regresamos al hotel cerca de las 22h. Mañana conoceremos un trocito más de esta gran ciudad 🙂
