01/04/2016 (día 1): la magia de Disney y mi amiga nos esperan, hoy volvemos a ser niños por un día.
Vaya nochecita de tos he pasado… Apenas hemos podido dormir, ¡uff! Debí coger frío en el avión y me levanto con una buena galinpandria… Aún así hoy nos espera un día muy guay y es que la magia de Disneyland y mi amiga, ¡nos esperan!
Nos levantamos a las 7,15h y tras arreglarnos nos ponemos en marcha. De camino a la parada de RER Luxembourg, entramos a la única cafetería abierta a estas horas. Tomamos un par de capuccino y unos muffin buenísimos (12€).
Bajamos a la estación del RER y compramos los billetes hasta Disney (7,5€ pp). Debemos hacer transbordo en la parada de Châtelet, hacia la línea A. El trayecto son unos 45 minutos del centro de la ciudad al parque. Se nos pasa bastante deprisa… vamos animados viendo las caritas de los niños que suben al tren disfrazados de sus personajes de Disney favoritos y con esa ilusión en la mirada 🙂 Yo debo estar igual. Después de muchos meses me voy a rencontrar con mi mejor amiga que vive aquí y trabaja en el parque desde hace unos años.
Al llegar a la estación de Disney, ella ya nos espera con los brazos abiertos 😀 Tras unos achuchones de bienvenida, nos confirma que ¡entraremos gratis a los dos parques! Esto si es una suerte, la visita a los dos parques cuesta ¡90€ por persona! Os dejo la web del parque para que podáis planificar la visita.
Empezamos la jornada por el parque Walt Disney Studios y tras dar una vuelta, nos recomienda subir a la atracción Studio Tram Tour. Esta atracción muestra algunos de los efectos especiales que utilizan para sus pelis de acción. Es la mar de curiosa, os la recomiendo.

Esta zona tiene unos decorados muy chulos. Encontramos algunos personajes de Disney Pixar y otras zonas ambientadas como antiguos barrios parisinos.

Al bajar de la atracción caminamos hasta el parque Disneyland. Hace un frío tremendo pero el lugar merece una visita 🙂 Decidimos empezar por la atracción que más nos llama la atención: la Space Mountain (15 minutos de espera). Aunque no se puede comparar con las grandes montañas rusas de Port Aventura a las que estamos acostumbrados, es de lo más curioso el hecho de ir a oscuras mientras la vagoneta avanza.

Pasamos por las calles principales de Main Street y vemos su gran castillo en el centro. Una curiosidad, ¿sabíais que es el único castillo de Disney que no es blanco? Si os fijáis es de color rosa y esto es para que destaque en el cielo gris de París. Y es que la lluvia y el mal tiempo en París es bastante más habitual de lo que se sabe… Siempre digo que es el secreto mejor guardado de los parisinos.


Después seguimos recorriendo el parque hasta llegar a la zona de Adventureland. Subimos a la «montaña rusa» de Indiana Jones (30 minutos de espera). La pongo entre comillas porque es para niños. Si te van las atracciones de alto voltaje como a nosotros, pues te parecerá una parida de atracción…
Intentamos entrar a hacernos una foto con Mickey pero hay 1h de cola. Lo siento, Mickey no soy tan fan tuya 😛 Después del «fiasco» de la última atracción, decidimos dedicar el tiempo a pasear por el parque más que a subir a atracciones. Primero porque hace frío para estarse quieto haciendo cola. Segundo, porque son atracciones para ir con niños y sin ellos das el cante en la mayoría.
Disfrutamos muchísimo de la ambientación del parque y de sus decorados, están muy logrados. Y sobretodo disfrutamos de la compañía de nuestra amiga a quién hace varios meses que no veíamos.

Se nos hace mediodía y decidimos ir a comer a una cantina mexicana. Ella tiene descuento por trabajar en el parque y también nos lo aplican a nosotros. Disfrutamos de 3 menús de fajitas y tacos con bebida y postre (32€). Pasamos un buen rato de sobremesa charlando y poniéndonos al día.

Después, nos vamos de nuevo a Walt Disney Studios. Nos recomienda subir al Hollywood Tower (45 minutos de espera). A ella no le molan las atracciones fuertes así que nos dice que nos estará esperando en el City Hall con sus compañeros. Esta atracción nos gusta muchísimo y si no fuera por la cola que hay, repetiríamos sin duda.
Es una atracción de caída libre. Pero en lugar de ser como las típicas que te sueltan y ya, esta va subiendo y bajando de forma totalmente inesperada. Además está súper bien ambientada, es como si fuera un antiguo hotel en ruinas con sus fantasmas y demás seres, así que nunca sabes cuál va a ser el siguiente paso. Totalmente recomendable 😉

Al salir de la atracción, nos reencontramos con ella. Entramos en algunas tiendas y con su descuento me compro un pañuelo para el cuello que agradezco un montón. Hace mucho frío a pesar de estar en abril y mi catarro va en aumento por momentos… También compramos un peluche del Rey León para mi colección de peluches viajeros.

Volvemos al parque principal y vamos a hacer un café mientras esperamos a que sean las 17.30h para ver la cabalgata con los personajes Disney que hacen en Main Street a diario.

La cabalgata es muy entretenida, en ella están los clásicos de Disney como Blancanieves o la Cenicienta, algunos de «edad media» como el Rey León, y también personajes más nuevos como Olaf. La canción es súper pegadiza, y aviso que acabarás cantándola tú también 😀 Lo mejor del momento, es ver las caritas de los más peques disfrutando mientras saludan a sus personajes al pasar. Me acuerdo un montón de mi sobrino y me encantaría haberlo traído (modo amor de tía ON). Y sin poder evitarlo, ambos pensamos en que algún día, nos gustará volver aquí con nuestro peque viajero 😉

Tras ver pasar todas las carrozas, subimos a la atracción de Piratas del Caribe en la que no hay nada de cola. Y resulta ser ¡de lo más divertida!
Luego caminamos hasta Frontierland y entramos a la Phantom Manor, la casa del terror. No es que dé demasiado miedo pero está muy bien ambientada y eso hace que mole un montón.

Damos una vuelta por las áreas que aún no hemos recorrido para ver la ambientación de todas. Los decorados cuidando hasta el más mínimo detalle es lo que más nos gusta del parque.

Y nos hacemos algunas fotos divertidas como por ejemplo frotando la lámpara del genio de Aladdin 🙂

A las 19,30h empieza a oscurecer y a hacer más frío, mi tos va a más y el cansancio hace mella. Así que con mucho pesar, nos despedimos de mi amiga hasta su próxima visita y vamos a buscar el tren (7,5€ pp hasta París). Antes echamos un último vistazo a Mickey y su castillo 🙂

Hoy ha sido un día muy chulo y estoy segura que siempre lo recordaremos. Esperamos poder volver pronto… Tardamos otros 45 minutos en llegar a la zona del centro de París dónde nos alojamos, el quartier 5 o del Panteón.
Al salir del RER, veo una farmacia y vamos a comprar medicinas para la tos o esta noche tampoco dormiremos. El farmacéutico muy amable me da un jarabe y unos caramelos. En estos momentos agradezco enormemente hablar francés para poderme entender con él.
Vamos a cenar a un italiano que hay de camino al hotel. Lo bueno de estar alojados junto a la universidad más importante del país es que en los alrededores encontramos un montón de restaurantes y muchísimo ambiente. Tomamos unas pizzas riquísimas con una cerveza (44€).
Tras la cena, volvemos al hotel sin mucha demora porque hace frío y ha empezado a llover. Nos relajamos con una buena ducha para entrar en calor. Y antes de ir a dormir, me tomo un chupito del jarabe que me han recomendado en la farmacia. Cruzamos los dedos para que esta noche podamos dormir…
